lunes, 4 de febrero de 2013

¿Por qué tomar clases particulares?



 Por si misma, las matemáticas implican una disciplina que requiere el aplicar conceptos y metodologías de manera activa, a través de analizar cada ejercicio de manera individual y elegir el mejor método para resolverlo.
En teoría la educación en México está diseñada para aprender de manera escalonada. Es decir, se enseñan conceptos básicos sobre los cuales se construyen nuevos conceptos cada vez más elaborados.
Pero en la práctica, muchas de las veces no existen los conceptos básicos o no han sido reforzados adecuadamente. Es el caso de la gran mayoría de los estudiantes que afirman que si vieron el tema pero no recuerdan como aplicarlo. Esto también se debe a una falta de metodología del alumno, pues muchas veces estudia los ejercicios resueltos en vez de estudiar cómo resolver dichos ejercicios.
Estas carencias no son tan evidentes en los niveles básico o medio básico (educación primaria y secundaria). Se hacen más evidentes conforme el estudiante se acerca a los niveles superiores de educación (bachillerato y licenciatura), lo que da por resultado que el estudiante tenga que aprender a marchas forzadas los nuevos temas que ve en esos niveles, además de “reaprender” los conceptos que no se aprendieron correctamente en su momento.
Pero al estar sujeta la materia a un programa ya establecido, es muy difícil para el maestro detenerse a ayudar al alumno a afirmar las bases necesarias para el éxito en la materia.
Es aquí cuando es conveniente una ayuda extra.
Una clase particular (o varias dependiendo del nivel del estudiante) ayudan a que no se retrase en las materias, puesto que es una asesoría personalizada.

¿Qué es una clase particular?
Es una clase diseñada al nivel del alumno y sus conocimientos, donde se explican y reafirman conceptos necesarios para que pueda entender de manera más fácil los conceptos que se le enseñan en su clase.

¿Cómo se hace?
Esto se hace a través de ejercicios explicados en pizarrón y con ejercicios para realizar en casa. En pizarrón se realizan los ejercicios paso a paso, indicando en donde tener cuidado y explicando los principios y reglas utilizados para su correcta resolución. Los ejercicios son importantes, pues permiten al alumno detectar los puntos débiles de su conocimiento, que a través de una explicación más detallada

¿Cuándo es conveniente tomar clases particulares?
Cuando el estudiante o los padres detectan una carencia de conocimientos para resolver adecuadamente los ejercicios. Estos síntomas se traducen en aburrimiento y distracción, pues al no entender lo que se está explicando, es difícil concentrarse. Cuando un estudiante comienza a entender los conceptos y como resolver los ejercicios, el aburrimiento disminuye y comienza a tomar gusto por el tema.

¿...Y cuando no?
Al final del semestre, cuando la calificación depende de un solo examen. Se puede prepara al alumno para que pase la materia, pero no será un aprendizaje significativo ni a largo plazo.
En estos casos se enseña lo indispensable para “pasar” el examen, y aún así, no hay garantía de que ocurra.
¿Cuál opción conviene más? Depende de tus necesidades, presupuesto y tiempo.

sábado, 12 de enero de 2013

De la Aritmética al Algebra


(o lo que pasa cuando sumar y restar ya no es lo mismo)

La educación que recibimos en la escuela parte del hecho de que aprendemos conceptos sencillos al inicio, y sobre estos conceptos comenzamos a construir nuevas ideas y conceptos cada vez más complejos.
El Álgebra y la Aritmética no son la excepción. En muchísimas ocasiones se considera al Álgebra como una extensión de la Aritmética y el alumno pretende que las reglas que funcionaban para los número lo hagan de la misma manera para las ecuaciones. Esto lleva a una frustración y a un rechazo del objeto de estudio, que a su vez conlleva una nueva frustración por no entender y se genera un círculo vicioso.
Para muestra un botón. Una operación tan sencilla como

7-3=4

Esta operación en aritmética es conocida como sustracción donde a 7 unidades se le extraen 3, dando por resultado 4 unidades.
En álgebra, bien podríamos poner las siguientes ecuaciones:
          
a-b=x   y  -b+a=x              donde a=3 y b=7

 Sustituyendo:

(3)-(7)=-4   y    -(7)+(3)=-4




A simple vista, para un estudiante avezado ambas operaciones son idénticas, salvo el orden de los elementos y el signo con que inicia el segundo ejemplo.
Es precisamente este detalle que puede confundir a estudiantes que inician el aprendizaje del algebra. En Aritmética se usan números naturales para las operaciones, es decir, enteros positivos. En Algebra se usan los números reales, los cuales contienen a los números naturales, racionales e irracionales, por lo que hay “mas tela de donde cortar”.
Para empezar el alumno tiene que familiarizarse con las operaciones cuyo resultado sea negativo, además de que las operaciones pueden iniciar con un signo menos, el cual no es un signo de la operación resta, sino que indica el valor del número.
Este es el primer paradigma que hay que cambiar en el alumno: un signo menos no es necesariamente la indicación de una resta. Simplemente da la ubicación del número en la recta numérica.